La preservación de la salud en general es de fundamental importancia para nuestro bienestar y el desempeño cotidiano de nuestras actividades; cualquiera que sea nuestra edad y ocupación, se trate de preescolares, escolares o estudiantes de cualquier nivel, amas de casa, profesionistas o de personas de la tercera edad, todos requerimos una función visual óptima para realizar desde el inicio de nuestras rutinas diarias, actividades como vestirnos, desplazarnos, asearnos, alimentarnos, etc., y en particular, para quienes conducen automóvil y trabajan, la salud visual se vuelve parte primordial de su seguridad personal y del ejercicio de su oficio.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, las principales causas
de disfunción visual son:
– Errores de refracción no corregidos (Necesidad de anteojos)
– Cataratas,
– Degeneración macular relacionada con la edad,
– Glaucoma,
– Retinopatía diabética,
– Opacidad de la córnea,
– Tracoma.
Y la mayor parte de ellas son prevenibles y/o manejables para que no disminuyan la visión. Por ello, es que vale la pena tener en mente todos los elementos y recomendaciones que nos permitan asegurar la mejor función visual que podamos mantener para toda la vida.
PRESERVANDO LA SALUD VISUAL
Muchas de las enfermedades oculares y la mayor parte de aquellas que producen disminución o pérdida de la visión se deben a la falta de cuidado de nuestra salud general y en particular a la falta de cuidado de nuestros ojos. Los siguientes son los consejos que, de seguirlos, nos permitirán conservar
una buena visión permanentemente.
1. Cuidar nuestra alimentación
Particularmente después de los 50 años de edad, la nutrición adecuada constituye un factor importante en la preservación de nuestra visión. En nuestra dieta debemos considerar la presencia de antioxidantes y micronutrientes como el Selenio, el Zinc, la Zeaxantina y la Luteína, que contribuyen al metabolismo de los fotorreceptores en la parte central de nuestras retinas (máculas), y Vitaminas como la A, C y E.
Para asegurarnos de incluir estos elementos en nuestra dieta, deberemos incluir en ella mariscos, pescado, verduras, frutas y frutos secos. Entre las verduras con mayor aporte de Luteína y Zeaxantina se encuentran:
– Espinacas
– Acelgas
– Brócoli
– Apio
– Espárragos
– Ejotes (judías)
– Pimiento verde
– Lechugas
– Zanahorias
– Col de Bruselas
– Calabacín
Y, entre las frutas con mayor aporte de Luteína y Zeaxantina, se encuentran:
– Aguacate
– Kiwi
– Ciruela amarilla
– Naranja
– Cereza
– Sandía
– Melocotón
– Fresa
Granado F, Olmedilla B, Blanco I y col. Carotenoid composition in raw and cooked Spanish vegetables. J Agric Food Chem 1992;40:2135-2140. (11) Olmedilla B, Granado F, Blanco I y col. Carotenoid content in fruit and vegetables and its relevance to human health: Some of the factors involved. Recent Res Devel En: Agricultural & Food Chem. Pandalai SG (ed.). Research Signpost. Kerala, India. 1998. p. 57-70.
2. Proteger los ojos de la luz solar
Las actividades al aire libre son parte importante de la salud física a cualquier edad, pero es importante conocer que la radiación Ultravioleta (UV) de la luz solar, o la de los rayos artificiales interiores (camas de bronceado), puede provocar daño en los ojos. La radiación UV puede lastimar la superficie ocular (córnea, conjuntiva) y favorecer la aparición de pterigiones (“carnosidades”), provocar daño irreversible en la retina y, acelerar la aparición de cataratas. Algunos consejos emitidos por la Academia Americana de Oftalmología para proteger nuestros ojos del daño potencial que pueden provocar los rayos UV
son:
• Utilice un sombrero junto con sus gafas de sol. Los sombreros de ala ancha
son los mejores.
• Proteja a los niños y adultos mayores con sombreros y gafas de sol. Todos
corren el riesgo de sufrir daños por el sol.
• Sepa que las nubes no bloquean la luz UV. Los rayos del sol pueden pasar
a través de la bruma y de las nubes.
• La luz solar es más intensa desde el mediodía hasta la tarde, a mayor
altitud y cuando se refleja en el agua, el hielo o la nieve.
• Nunca mire directamente al sol. Hacerlo en cualquier momento, incluso
durante un eclipse, puede dañar la retina del ojo y causar una lesión grave
conocida como retinopatía solar.
• Evite cámaras de bronceo. Las cámaras de bronceo presentan los mismos
riesgos para los ojos y el cuerpo que la luz ultravioleta exterior.
Al seguir estas directrices simples, usted y su familia pueden disfrutar del sol de
manera segura durante todo el año.
3. Utilice buena iluminación al leer y al trabajar en pantallas de computadora
Durante la lectura, una buena iluminación desde atrás de la cabeza del lector disminuye la fatiga visual, y si la lectura y/o el trabajo es a través de la pantalla de una tableta o computadora, es conveniente evitar los reflejos luminosos sobre ellas. En ambos casos, se deberá usar la prescripción de anteojos correcta en caso de que se requieran, para evitar el esfuerzo visual sostenido.
4. Cuidado de la superficie ocular
La superficie ocular debe estar y permanecer siempre húmeda, protegida con la lágrima para evitar desecación y/o irritación conjuntival. Para ello, nuestro parpadeo frecuente es necesario, pero cuando mantenemos atención en la lectura de un libro o sobre la pantalla del computador o teléfono móvil, la frecuencia de nuestro parpadeo disminuye, especialmente si el ambiente es seco y/o caliente, por lo que es conveniente utilizar lubricantes oculares en forma intermitente cuando se realizan esas actividades por tiempos prolongados.
5. No frote sus ojos
Frotar vigorosamente los ojos cuando hay comezón o sensación de cuerpos extraños en la superficie ocular puede provocar daño. Si la necesidad de frotarlos es imperiosa, deberá hacerse con suavidad, a través de un pañuelo limpio o toalla desechable, y de preferencia sobre el área lagrimal contra el hueso. Si la sensación de cuerpo extraño no desaparece, es conveniente acudir a su oftalmólogo.
6. Prevenga posibles lesiones oculares por traumatismos
Al practicar deportes de contacto (soccer, baseball, golf, tenis) o realizar actividades como carpintería, desbrozar jardín, utilizar taladros o esmeriles, es de primordial importancia utilizar gafas protectoras contra posibles traumatismos y/o cuerpos extraños que pueden causar lesiones severas como desprendimientos de retina e incluso perforar y penetrar al globo ocular.
7. Evaluación oftalmológica periódica
Una revisión oftalmológica es recomendable en las siguientes situaciones
– En los lactantes, durante el primer año de vida para evaluar función de
vías lagrimales y función visual en ambos ojos.
– Niños preescolares para detectar algún problema de refracción o un “ojo
flojo” (Ambliopía).
– Examen de agudeza visual durante la primaria. Anual si el niño requiere
utilizar lentes.
– Después de los 40 años de edad en forma anual, para corrección de
presbicia (vista cansada) e iniciar revisiones para diagnóstico temprano de
Glaucoma y Cataratas.
– Cualquier síntoma visual puede ser importante, y es recomendable una
revisión oftalmológica para manejar tempranamente posibles problemas
serios, y de esta manera poder obtener un mejor pronóstico.
8. Educación para los hijos
La prevención de enfermedades y accidentes siempre redundará en una mejor calidad de vida. La educación para la salud debe iniciar en el seno familiar, primero con el ejemplo, y después con los consejos acerca de las medidas preventivas que correspondan a cada edad.
Dr. Pablo Villarreal Guerra Asesoría y Apoyo Oftalmológico