Cáncer Cerebral

Cáncer Cerebral

¿QUÉ ES EL CÁNCER CEREBRAL?

El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo, pero como menciona la Dra. Martha Garza, “Un tumor no es igual a cáncer y cáncer no es igual a muerte”; haciendo referencia a que existen tumores, quistes y formaciones no cancerígenas.

El cáncer es un tipo de tumor que nace del crecimiento de células sin control, por lo tanto, el cáncer cerebral viene del crecimiento anormal de células en el cerebro. En lugar de ser células buenas o normales que se dividen y mueren en forma ordenada para reemplazar las que ya están desgastadas o no existentes y reparar lesiones, éstas siguen creciendo sin control en lugar de morir al terminar su función formando nuevas células anormales que dañan el ADN (sustancia dentro de todas las células que dirige sus funciones) y se llaman células cancerosas.

Existen cánceres cerebrales benignos y malignos, así como también existen cánceres cerebrales primarios (que aparecen directamente en el cerebro), y secundarios que inician como otro tipo de cáncer en alguna parte del cuerpo y que después se extiende al cerebro.

Dentro de los cánceres cerebrales primarios están los Gliomas y los Meduloblastomas. En cuanto a los secundarios, existen muchos que se crean por metástasis de otro tipo de cáncer, y los más frecuentes provienen de: cáncer de mama, cáncer de colon, cáncer de riñón, cáncer de pulmón, o de un Melanoma.

Adicionalmente, hay tumores cerebrales no cancerosos y que se curan con la sola cirugía como el Meningioma o el Adenoma de Hipófisis.

En general, el tumor canceroso es un tumor maligno y el no canceroso se considera benigno. La diferencia radica en la capacidad de las células en invadir los tejidos adyacentes. Al respecto, también está la categoría de tumores cerebrales cancerosos de ‘bajo grado’ o lento crecimiento, que no requieren de una extracción/cirugía tan urgente como los cánceres de invasión/reproducción de mayor rapidez.

¿SABÍAS QUE...?

Los tumores cerebrales se clasifican de acuerdo a la escala aceptada por la OMS en 1993 (grados I al IV) según su malignidad o velocidad de crecimiento.

A partir del 2016, se clasifican también desde el punto de vista molecular o genético.

Según algunos reportes, más de 359,000 personas en Estados Unidos viven con diagnóstico de tumor cerebral primario y cada año se diagnostican más de 195,000 casos nuevos.

En México, se estiman que hay una tercera parte que en EE.UU. El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía dice que cada año se registran 30,000 nuevos casos.

Hay muchos tipos de cánceres cerebrales. Dentro de los primarios, los más frecuentes son los Glioblastomas, y en niños el Meduloblastoma. Este último también puede llegar a ocurrir en adultos jóvenes, aunque es poco frecuente.

DIFERENTES CÁNCERES CEREBRALES

Grados de Tumor

El grado de tumor indica la rapidez en que el tumor puede crecer o diseminarse. Existen cuatro grados, y estos por su rapidez de crecimiento, también influyen en su probabilidad de cirugía y tratamiento. A los tumores cerebrales y de la médula espinal se les puede poner un nombre según su localización en el cerebro y el grado en el que sus tipos de células pueden crecer.

  • Grado I: el tumor crece lentamente, y es raro que se disemine a otros tejidos cercanos. Por ser considerado de ‘grado bajo’ lo pueden operar/extirpar completo, resultando en operaciones con mayor probabilidad de éxito.
  • Grado II: el tumor crece lentamente, puede diseminarse a otros tejidos cercanos y puede volver. Algunos se pueden convertir en tumores de grado más alto al pasar de los años.
  • Grado III: el tumor crece rápidamente, puede diseminarse a otros tejidos cercanos.
  • Grado IV (grado alto): el tumor crece y se disemina muy rápido dentro del cerebro. Por ser considerado de ‘grado alto’ generalmente no tiene una cura definitiva.


Factores de riesgo

Se desconoce la causa de la mayoría de tumores cerebrales, pero en algunos casos se cree provienen de historia familiar/genética, aunque no es comprobable o relacionable a algo específico.

Ciertos síndromes genéticos (existen varios) pueden afectar el riesgo de presentar un tumor cerebral, pero son muy raros.

Diagnóstico

Las siguientes son algunas pruebas y procedimientos:​

  • Examen físico y de antecedentes: utilizado para saber y verificar algún signo por hábitos y antecedentes médicos.
  • ​​Examen neurológico: cuestionario/entrevista con preguntas y pruebas para conocer información en conexión al estado y funcionamiento físico y mental del cerebro.
  • ​​Examen visual y/o de audición: con diversas pruebas, comprueba el campo visual de una persona considerando distancia, amplitud en cuanto a la visión periférica y la visión fija/central.
    ​​

Métodos Diagnósticos

La Resonancia Magnética de Imagen o RMI es el método de elección para estudiar el cerebro por su alta resolución y calidad de imagen. Son imágenes que se obtienen al analizar, por fuerza magnética, el contenido de agua o hidrógeno en el tejido estudiado. Se puede adicionar medio de contraste llamado Gadolineo para mejorar o resaltar algunas imágenes.

También se puede realizar una Tomografía Axial Computarizada o TAC o CT scan. Las imágenes son creadas por una computadora conectada a una máquina de rayos X. De forma opcional, se inyecta un tinte en una vena o se ingiere, a fin de que los órganos o los tejidos se destaquen más claramente. Se utiliza como complemento de la RMI o cuando el paciente tiene alguna contraindicación para RMI.

Tratamientos

Cuando recibes un pronóstico de acuerdo al cáncer padecido, el mismo se refiere a tu probabilidad de recuperación. Con este dato, se pueden buscar las opciones de tratamiento más adecuadas para cada caso particular.

En general la primera línea de tratamiento de los tumores cerebrales es la cirugía. Pero puede variar dependiendo de su grado, localización, tipo de tumor, cantidad de tumores, resultado de cirugía, si volvió o es metastásico, así como del estado general del paciente y la respuesta del tumor al tratamiento.

En algunos casos se complementará con radiaciones y/o quimioterapia.

Síntomas

Los síntomas que te pueden llevar a un diagnóstico de un tumor cerebral son variados. Los más frecuentes y que te debe llevar a buscar consejo médico son:

  • Dolores de cabeza (frecuentes, matutinos y difíciles de controlar)
  • Mareos
  • Vértigo
  • Náuseas
  • Problemas de coordinación/equilibrio
  • Debilidad de alguna extremidad
  • Convulsiones
  • Problemas/pérdidas en la visión, generalmente periférica
  • Dificultad para expresarse o comprender el habla
  • Pérdida de la audición, ya sea súbita o progresiva.

Después del cáncer

La vida no para y los cambios seguirán, pero tú sí puedes decidir bajar la velocidad y hacer un alto porque tenemos el reto de alcanzar un bienestar integral.

Durante o después del tratamiento, es posible que persistan algunos síntomas o secuelas del tumor. Para afrontar esto, se recomienda llevar a cabo, para un mejoramiento de las diferentes áreas que necesites trabajar para lograr ese equilibrio en tu bienestar, integrando los aspectos físico, psicológico, emocional, y espiritual. El estar en equilibrio o ‘sentirte y estar mejor’ integralmente influye también en tu calidad de vida y la de tus familiares.

Entre las opciones para mejorar tu calidad de vida, se recomienda lo siguiente:

  • Rehabilitación
  • Nutrición
  • Ejercicio de entrenamiento físico
  • Descansos cortos después de actividad
  • Dormir las horas adecuadas
  • Terapia psicológica
  • Reflexión continua
  • Cursos de temas específicos
  • Tener y llevar a cabo algún hobbie de gusto personal que ayude a incrementar tus conexiones neuronales
  • Espiritualidad y fe
  • Estar en contacto con la familia y/o amigos
  • Tener tiempo de distracción como ir a caminar, al supermercado, a visitar a otras personas, o incluso tener un trabajo.